El miembro de la RED VASCA ROJA Josu Cerrato publicó en la página 10 del nº de EGIN del pasado 6 de mayo de 1998 un artículo titulado EL DÍA A DÍA DE LA DISPERSION, una gran parte del cual reproduce una carta de su hermana, escrita cuando aún estaba encarcelada en Carabanchel (ahora está en Soto de Real). Ese artículo estaba ya a medias digitalizado para su publicación aquí en nuestra web con el título ampliado de COMO LLEGAN LAS PRISIONERAS VASCAS A LAS CARCELES (y EL DÍA A DÍA DE LA DISPERSIÓN) cuando Josu y Mila Etxebarria, también miembro de la RED VASCA ROJA fueron detenidos por la Ertzaintza en la redada posterior al acribillamiento de la militante de ETA Inazi Zeberio en Gernika. Justo de la Cueva relató así esas detenciones en el Análisis semanal del Servicio Analítico-informativo de la RED VASCA ROJA correspondiente a la semana del 1 al 7 de junio de 1998 publicado el día 9 :
"No hay que infravalorar las posibilidades de que la Ertzaintza
escoja el buen camino en la encrucijada. Cipayos les hemos llamado
para resaltar su identidad básica con las tropas indígenas
auxiliares mercenarias del Ejército inglés en la
India. Ojalá que acabaran emulando (con éxito) lo
que aquellos cipayos intentaron sin él en 1857-1858: la
Gran Insurrección contra el Estado ocupante.
Es sólo una posibilidad, aunque no debe despreciarse. Lo
cierto es que lo que han hecho los cipayos estos días no
ha ido por ese camino.
La detención de Josu es un ejemplo eminente del "buen
hacer" de la Ertzaintza y de lo que valen para los vascos
(un pimiento) el Estado de Derecho y la democracia y las libertades
que nos "garantiza" la España del Rey que Franco
nombró. En efecto, el EGIN del sábado titulaba una
media columna en su página 6 diciendo: "Detenido en
Astrabudua por no identificarse ante la Ertzaintza". En la
que se decía que. "en Astrabudua, enclave que pertenece
a la localidad vizcaína de Erandio, la Ertzaintza registró
la vivienda de Milagros Etxeberria, quien en ese momento no se
encontraba en su interior. Al parecer, en ese momento se personó
en el inmueble Josu Zerrato, vecino de la localidad, que fue detenido
al negarse a presentar su identificación".
No es la primera vez que Josu Cerrato es detenido por la Ertzaintza por ese mismo "motivo" (negarse a una arbitraria identificación). Lo increíble es que horas después, en la noche del viernes al sábado, Josu Cerrato y Mila fueron conducidos juntos por la Ertzaintza a presenciar el registro del piso de Mila. Y LA DETENCION DE JOSU SE HABIA CONVERTIDO EN DETENCION POR PERTENENCIA A BANDA ARMADA mientras se acusaba a Mila de COLABORACION. El domingo 7 EGIN, en su página 18 recogía que:
"Gestoras pro-Amnistía denunció ayer que Josu
Zerrato, detenido por negarse a identificarse cuando la Ertzaintza
pretendía registrar la vivienda de Etxebarria, es ahora
acusado de un presunto delito de pertenencia a banda armada".
Para rizar más el rizo de lo absurdo sucede que la Ertzaintza ha concedido a Josu Cerrato el probable récord de ser el único acusado de pertenecer a ETA cuyo domicilio y pertenencias personales NO han sido registrados a pesar de haber permanecido detenido e incomunicado durante los nefastos cinco días que, a pesar de las denuncias y recomendaciones de -por ejemplo- la ONU, la legislación española autoriza. Récord increíble que seguramente refleja la convicción de la Ertzaintza de que su acusación era una pura invención pero revela que el abusivo trato a Josu es un caso de simple y puro ensañamiento de la Ertzaintza con un abertzale que les molesta y al que detestan.
En el teleberri de las 14,30 de hoy martes en que reviso este
Análisis han informado de que el juez Garzón de
la Audiencia Nacional HA DEJADO A JOSU EN LIBERTAD SIN CARGOS.
A la noche se supo que Mila había sido enviada a prisión.
Ese curriculum vitae de Josu que más arriba invité
a visitar está atrasado. Lo confeccionó en el verano
del año pasado cuando estábamos montando la web
de la RED VASCA ROJA. Y no figura en él la condición
adquirida por Josu al final del verano y que es por la que su
rostro aparece ahora con cierta frecuencia en los telediarios.
Porque Josu es ahora un miembro muy activo de SENIDEAK (Asociación
de Familiares de Presos Políticos Vascos) y por ello se
le ve con frecuencia por TV en esos escasos segundos que las televisiones
conceden a una marcha, una concentración, una Rueda de
prensa, una visita (tantas veces irritantemente frustrante) a
los Parlamentos vascongado y navarro, un ayuno, una entrega de
documentación a las autoridades, a los sindicatos, a los
organismos populares, a tantas y tantas acciones que, tenaces
y abnegados, doloridos y estoicos, realizan los familiares de
las vascas y los vascos que padecen prisión en cárceles
españolas.
Josu adquirió esa condición (y la nada fácil
carga de dolor y sacrificio que ello implica) de miembro de SENIDEAK
cuando al comenzar el otoño pasado fue detenida y encarcelada
bajo la acusación de colaboración con ETA su hermana
Lurdes Cerrato, roja y abertzale, solidaria, alegre y vibrante
luchadora durante gran parte de su treintañera vida por
Euskal Herria y por la revolución, colaboradora también
en la preparación de la RED VASCA ROJA donde es sobreabundantemente
querida.
Josu publicó en la página 10 del nº de EGIN del pasado 6 de mayo de 1998 un artículo titulado EL DÍA A DÍA DE LA DISPERSION, una gran parte del cual reproduce una carta de su hermana, escrita cuando aún estaba encarcelada en Carabanchel (ahora está en Soto de Real). Ese artículo estaba a medias digitalizado para su publicación en nuestra web con el título ampliado de COMO LLEGAN LAS PRISIONERAS VASCAS A LAS CARCELES (y EL DÍA A DÍA DE LA DISPERSIÓN). Lo copio ahora aquí para que se entienda mejor el encarnizamiento absurdo de la Ertzaintza con Josu. Y con la angustiada y desconfiada esperanza de que la Ertzaintza no haya hecho "llegar así" a Mila."
Creemos que esta introducción al artículo escrito a medias por los dos miembros de la RED VASCA ROJA Lurdes y Josu Cerrato, la hermana prisionera en las cárceles españolas y el hermano solidario perseguido por rojo y abertzale y solidario, no era ociosa. Ayudará a quien nos lea a valorar mejor el artículo que más abajo reproducimos. Y que completaremos cuando tengamos más información de la "suerte" corrida por la otra compañera de la RED VASCA ROJA, íntima de ambos hermanos, Mila Etxebarria, también roja y abertzale y solidaria y brava, cuyas dos hijas, Enara y Aiboa, dieron -según cuenta Josu- un espléndido ejemplo de serenidad y dignidad durante el penoso episodio del registro de su domicilio por la Ertzaintza. Aquí está ya el artículo de Lurdes y Josu :
Quienes lo somos desde hace poco tiempo sabemos bien que sólo
ahora leemos con verdadera ansiedad las noticias que llegan desde
las cárceles y que sólo ahora una mirada de complicidad
es suficiente para entenderte con personas que llevan años
y años sufriendo con entereza y dignidad sin límite
grandes sustos y, quizás sobre todo, infinidad de pequeños
sobresaltos. Día tras día, sin que lo tantas veces
repetido, lo casi cotidiano, logre curtir el ánimo lo más
mínimo, como si cada golpe fuera el primero.
Creo que en su carta del 1 de abril mi hermana expresaba lo vivido
en uno de esos momentos como sólo puede hacerlo quien lo
ha sufrido directamente, intensamente. Ella, ellas, desde Carabanchel,
están de acuerdo en que lo compartamos con todos vosotros.
Decía así:
"Hemos pasado unos días bastante duros. Así
como cada vez que sale alguna es la felicidad total, cada vez
que entra es un disgusto de la oxtia. Encima, tantas, y además
en las condiciones en las que entraron... Primero disgusto cuando
ves en la tele que han detenido a tantos en Araba, luego en Andalucía,
los días de incomunicación (que todas volvemos a
recordar lo que hemos vivido, lo que te hace sufrir por ellas
y ellos) contando los días que les quedan y haciendo planes
y organizándonos para cuando lleguen. Si llegan.
Nos llegan noticias: "están abajo". ¡Incomunicadas!.
Intentar verlas, que nos oigan, que sepan que estamos aquí,
que no les falte de nada... ¡ya suben! (a nuestro módulo
dos, Pili y Azu), primero abrazarlas y darles mucho cariño,
todas nos emocionamos mucho, han sufrido tanto, hemos sufrido
tanto, que no sabes cómo comunicarles que todo ha acabado
y que a partir de este momento ya están a salvo de los
pikoletos, ¡ya ha pasado!. Luego, organizarlas, limpiamos
su celda, les damos ropa, platos, jabón... todo lo que
puedan necesitar. Cuánto se agradece estas cosas cuando
lo único que se trae es tu dignidad, despojada de todo
lo demás. Fuera ropa, frotar bien la piel en la ducha,
con jabón amigo y esponja solidaria, hasta que tienes que
poner el agua más fría porque la caliente escuece,
¡pero ya estás a salvo! Y ahora, tras preparar todo,
hablar, hablar, hablar, llorar, llorar, llorar y dar todo el cariño
de que eres capaz.
Llega Maite, no puede casi ni andar, y todo vuelve a empezar
y sin darte cuenta vuelves a llorar, pero ya de rabia, ¡cuánta
tensión supone todo!: papeleo, conseguir los vises... y
cuando consigues que te autoricen todo, a Maite se la llevan otra
vez a la Audiencia. Adiós al vis, otra vez las esposas,
las escaleras son para ella como un monte, pero tienes que ir.
Vaya cara se nos quedó a todas, menos mal que vino muy
animada porque pudo hablar con sus compas y al verla así
también nos animamos las demás. Ese día la
cena fue animada y alegre, en sólo pocos días se
han animado muchísimo y aunque físicamente les va
a costar recuperarse, tienen mucha fuerza y ganas de luchar, eso
no nos lo pueden quitar. ¡No lo conseguirán!
Así pues, vuelvo a la pluma porque ya estamos todas
más tranquilas y animadas y la cabeza vuelve a su ser.
Poco a poco".
Sin acabar el mes han trasladado a Lurdes a Soto de Real con otra
compañera. Allí no hay nadie para recibirlas. Esperamos
poder verla cuanto antes. Comienza para ella otra etapa de incertidumbre
y adaptación activa. Para sus familiares también.
Josu Cerrato. Senideak."